sábado, 24 de septiembre de 2011

LA PARTIDA



Vas a ganar?

Tu contrincante salta al ritmo
de una apertura no ensayada.
(Queda tan poco por conocer)
Te mira,
estudia tus apuestas,
suda con cada movimiento.
(En toda práctica
hay un instructor y un aprendiz)

No tiene tu experiencia
Por ahora pierde.
Pero...no sé
Vale la pena ver a la reina
mostrando las uñas.
(En la vida de todo jugador
siempre hay un día
en que la suerte muestra el espinazo)

domingo, 4 de septiembre de 2011

Exilio


Juntó lo que alcanzaba para resistir
y lo demás quedó sosteniendo el recuerdo.
El hombre inconsolable piensa
como acomodar esas pocas piezas sueltas.
Sin espectadores debería ser más fácil.
Sin fiscales podría ser más indolente.
Pero su olor se licua en el nuevo paisaje.
Su sombra no toca las paredes.
Y a sus palabras les robaron la expresión.
La ausencia ejerce su gravidez
y expulsa nuevos recuerdos.
Deshabitando.

miércoles, 17 de agosto de 2011

SIESTA


Estoy en paz,
abandono las estratagemas
y me entrego a la tregua.

La mañana y su impulso,
el ecuador de un mediodía sociable,
me trasplanta al huerto de la siesta.
Puedo cerrar los ojos,
no ver a la ciudad cabalgando corrupta,
que los parpados deshagan ríos ardientes de vigilia.
Envolver mi cuerpo
y dejar que el perdón intente acomodarse.
Abrazarme despacio
y crear en silencio un mantra,
el Verbo,
la palabra segura.
Cobijarme en un nido de edredón y eucalipto
que resista a los vientos de la intolerancia.

Estoy en paz,
conmuto pena
y recupero sueños.

miércoles, 20 de julio de 2011

FELIZ DÍA DEL AMIGO


Con algunos somos amigos porque la vida nos unió desde muy chicos.
Ahora quizás tengamos diferencias, pero la vida es mucho mejor cuando los reconozco como únicos testigos, ahí cerquita. Porque se acuerdan de cuando tenía esos rulos ochentosos, porque compartimos el viaje de egresados o se alegraron de la conquista del chico que me gustaba, del 10 en la prueba y me abrazaron cuando la vida parecía que no me miraba.
Con otros nos conocimos en el trabajo o en la facu. Compartimos viajes hasta Liniers en el 106, nos reímos de algún jefe loco y me aguantaron mal humor, risas, divagues.
Con algunos debimos conocernos en vidas pasadas, porque la amistad se instaló fuerte con la primera mirada.
Con otros nos estamos conociendo, nos asomamos cada tanto para ver que hacemos con esa pequeña amistad que quiere crecer.
De otros me gustaría ser amiga y no lo soy ¿Por ahí? …Dentro de un tiempo.
Amigos del barrio, amigos de la calle, amigos del alma, amigos a la distancia, amigos más jóvenes y más grandes. Genios, poetas, adorables, parlanchines y silenciosos.

Pero por todos siento un gran cariño.

Y deseo desde el corazón que tengan el mejor DIA DEL AMIGO.

sábado, 9 de julio de 2011

HISTORIA AGGIORNADA DE RUT


Sin trabajo y sin marido la vida era demasiado difícil para Rut.
Debía salir de esa casa en donde había sido tan feliz, dejar a Noemí su suegra, que le daba la seguridad de una madre.
¿Cómo sabía ella el transcurrir dulce de la relación de una madre y una hija?
Sólo recordaba una lápida, flores y lágrimas por lo que nunca pudo ser.
Su cuerpo intacto lamentaba el estigma de la muerte.
Huérfana, viuda, nombres duros para una vida tan corta.
La Capital la esperaba radiante cuando llegó acompañada.
Sólo advertía señales de esperanza, tan llena de colores, tan dispuesta.
La vida en los pueblos es en blanco y negro.
Tan desganada y empecinada en no mostrar la salida de emergencia.
La ciudad ofrece gamas desconocidas. Está llena de bendiciones cuando te recibe acompañada y te contagia su ritmo anhelante.
Pero se tiñe de sepia cuando advierte soledad y desesperación. Se monta hostil y trata de expulsarte.

Debía dejar de ser una carga para su suegra.
Una pensión mísera para compartir.
Entró en la iglesia de San Cayetano y rezó.
Lejos de esa costumbre ¿Por qué el santo habría de escucharla?
Desconfiaba de sus propias creencias.
Pero se liberó de sus recelos y volcó sus ilusiones en el cuaderno de oración.
Salió y vio un aviso de camarera en una cantina.
Llamó al teléfono del negocio y una voz agradable le anunció que la esperaban.
Un trabajo!! De 22 a 1, martes a domingo(luego de una entrevista).
Moab el dueño de la cantina se mostró sumamente agradable, tenía el rostro paciente y un aroma a comida caliente aguardando.
Comenzaría esa noche.
Pero Noemí al recibir la noticia le dijo que sería mejor que regresara a su pueblo y a sus costumbres. Ella se sentía demasiado vieja para defenderla de una ciudad tan injusta con los desdichados.
Calles insondables y superficiales, gente preocupada y un misterioso rechazo era lo que quedaba de ese lugar tan desacertado para dos mujeres solas.
Pero Rut le explicó:
- No me ruegues que te deje y que me aparte; porque a dondequiera que vivas, yo viviré.
Su primer día en la cantina fue bueno, gente amable y generosa en su propina.
Al terminar la jornada se llevaba un paquete de comida, un lujo para ambas mujeres.
No voy a contarles que Rut se enamoró de Moab y se casó con él.
Rut tiene un trabajo.
Prefiere adoptar un estilo de vida hedonista donde se privilegia el placer y el ego por encima de la estabilidad del matrimonio.
Noemí tiene la misma creencia.

Norma Gomez

domingo, 19 de junio de 2011

DESENCUENTRO


Estás desorientado y no sabés
qué "trole" hay que tomar para seguir.
Y en este desencuentro con la fe
querés cruzar el mar y no podés.


Ella miraba como el tren se iba, era temprano.
Le gustaba llegar antes, por cualquier inconveniente que pudiera surgir.
Lo esperaría a las tres menos cuarto en la salida de la estación ubicada a la derecha.
Se daría cuenta? La estación estaba tan cambiada ¿Cuál es la derecha para alguien que viene desde Capital?
Esa mesa le permitía ver el movimiento de los andenes y prepararse para el encuentro.
Miró sus manos con las venas salientes y las marcas del tiempo y tuvo la tentación de escapar de esa prueba de memoria y olvido.
Eran las dos y cuarto. Hacía 25 años que no se veían. La última vez se encontraron en un bar de Congreso, ella estaba comenzando con la facultad y él se estaba mudando.
Era un tiempo de muchos ajustes, ella estudiaría, él no, ella veía el futuro con muchas puertas por abrir y él cerraba a disgusto algunas en las que le hubiera gustado descansar.
No sabía porque pero en ese momento en que él hizo una proyección sobre su futuro supo que no lo vería más.
Sin embargo se besaron como siempre, llegaron al límite que ella no quería cruzar y acordaron verse el sábado siguiente.
Él no volvió, no explicó porque, pero ella sabía que había algo de razonable en su alejamiento. Por eso no se enojó y en cambio se llenó de tristeza.
Eran las dos y media. Empezó a ordenar sus recuerdos y a moldearlos para ser contados.
Casamiento, maternidad, divorcio, trabajo, lugares, amigos con los que se cruzó…
Se detuvo en el espejo lateral, su cuerpo de señora, su pelo menos rizado y la misma mirada.
En su celular, catorce y cuarenta y dos. Llamó al mozo, pagó y camino despacio en sentido contrario a la estación.

viernes, 10 de junio de 2011

Palabra


¿Por qué creer en la palabra urgente
si la anarquía de ese cartel distrae
y la esquina retumba hasta empañarla?

Está en juego el credo y la herejía,
el equilibrio entre intención y levedad.

Es demasiado para librarlo a un suceso verbal.

Si la palabra resplandeciera,
si rugiera hasta ahogarse,
si al pasar reconstruyera sueños,
si pusiera en peligro a los inmunes
merecería ser
y librar su batalla.